EL CONSEJO VASCO DE FINANZAS SE REÚNE MAÑANA SIN VISOS DE AVANZAR EN LA LEY DE APORTACIONES

EL CONSEJO VASCO DE FINANZAS SE REÚNE MAÑANA SIN VISOS DE AVANZAR EN LA LEY DE APORTACIONES

10/10/2019Fuente: ELCORREO.COM

Gobierno, diputaciones y ayuntamientos han consumido ya ocho años de negociaciones infructuosas

 

El Gobierno vasco, las diputaciones forales y una representación de los ayuntamientos vascos, volverán a sentarse mañana para hablar de dinero en el seno del Consejo Vasco de Finanzas. Fundamentalmente, para hacer una estimación de lo que las haciendas van a ingresar este año –aún quedan cuatro meses de recaudación–, para prever también lo que puede recaudarse en 2020 y, por último, para decidir qué parte del Presupuesto del Gobierno vasco pone cada uno. Como ya es conocido, en el entramado institucional vasco el Ejecutivo apenas tiene ingresos propios y gasta lo que le dan las diputaciones. ¿Cuánto deben darle y qué parte de esa cantidad debe poner Bizkaia, cuánto Gipuzkoa y Álava? Esta última pregunta tiene su respuesta en una ley que terminó su vigencia formal a finales de 2011 –aunque sus efectos están prorrogados sine die– y que no ha podido ser renovada. Los tres niveles institucionales, tras ocho años de negociaciones, se han revelado incapaces de alcanzar un acuerdo. Mañana se verán de nuevo las caras, pero tampoco hay previsión de alcanzarlo.

Hay dos frentes de disputa en este asunto que han convertido ese pacto en algo diabólico. Uno es qué parte de la recaudación se lleva cada nivel institucional. El Gobierno vasco, de acuerdo con la última Ley de Aportaciones, se queda con el 70%, mientras que diputaciones y ayuntamientos se reparten el resto. Como la tarta es única y la pelea está en el reparto de las porciones, todo el mundo mira a una de las dos 'partes con trarias' para exigirle que ceda un trozo. Y nadie cede. Pero, además, está la pelea territorial. Bizkaia, Álava y Gipuzkoa rellenan ese 70% que se queda el Gobierno, de acuerdo con el peso teórico de cada uno de los tres territorios en la economía vasca. Algo que no siempre se reproduce de forma mimética en el resultado de la recaudación fiscal, donde además juegan otros factores subjetivos. Así, por ejemplo, una mejor gestión administrativa o un mayor esfuerzo en la lucha contra el fraude puede hacer que un territorio recaude más de lo que le correspondería de acuerdo con el peso de su economía y también de la comparación con lo que ha sucedido en las otras dos haciendas forales.

Pugna territorial
Si ante el primero de los problemas surge el rechazo a ceder trozos de tarta, en el segundo –el desequilibrio entre ingresos reales y aportaciones exigidas–, nacen todo tipo de recelos. Desde los que sugieren que el cálculo del PIB de cada territorio no es muy riguroso –lo hizo el exdiputado general de Álava, Javier de Andrés–, hasta quienes miran de reojo al resto para poner en duda su eficacia recaudatoria. Traducido a un lenguaje coloquial –aunque a veces es el que se escucha en los pasillos de los edificios institucionales– es algo así como «no es que recauden menos de lo que les corresponde, es que quizá no saben recaudar...».

Ni siquiera el hecho de que el PNV lidere el Gobierno de Vitoria, las tres diputaciones y la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) ha permitido suavizar el encaje de bolillos de esa ley que espera una renovación. Más bien al contrario y siguiendo ese viejo principio de que no hay peor cuña que la de la misma madera, las posiciones parecen diametralmente encontradas.

Parche para seguir
Ese galimatías de cálculo tenía un elemento amortiguador para reducir desequilibrios puntuales –el denominado 'fondo general de ajuste', desarrollado por Juan José Ibarretxe cuando era vicelehendakari y responsable de Hacienda–, que se reveló insuficiente para contentar a los más críticos, en especial las diputaciones de Gipuzkoa y Álava. El pasado mes de febrero se generó un fondo adicional que, básicamente, incrementaba las aportaciones de Bizkaia para compensar la resto. La medida, establecida de modo provisional, lleva camino de convertirse en permanente, aunque sigue sin satisfacer a todos. A los que menos, a los ayuntamientos, que no han ganado nada con ese movimiento.

La reunión que celebrara mañana el Consejo Vasco de Finanzas será la primera tras las últimas elecciones municipales y forales. Aunque la representación de las diputaciones no variará –siguen los mismos diputados generales–, sí lo hará la de los ayuntamientos. Eudel anunció ayer que sus representantes serán el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, y las alcaldesas de la localidad vizcaína de Gordexola, Ángela Eguia, y de Azpeitia (Gipuzkoa), Nagore Alkorta.